Archivo de la categoría: Orientaciones

Educar en emociones

Quizás no seamos conscientes de todo aquello que nuestras emociones iluminan y ensombrecen a lo largo de nuestra vida. Nadie nos dijo como manejarlas, como cambiarlas o aprenderlas.

Parece como si nos olvidáramos de ellas por el simple hecho de que no se vean. Pero, ¿acaso no son fundamentales en nuestro día a día?

Ser conscientes de nuestras emociones y responsabilizarnos de ella es fundamental para nuestro bienestar mental.

images

¿Por qué son tan importantes las emociones?

Las emociones determinan nuestra relación con el mundo. Nuestra salud mental y bienestar personal se influyen mutuamente, dependiendo en gran medida de cómo nos relacionamos con el mundo, así de las emociones que se generan.

Al nacer no tenemos desarrollados el pensamiento, ni el lenguaje, ni siquiera podemos planificar lo que hacemos, sin embargo, nuestras emociones nos permiten comunicarnos e identificar aquello que es bueno y malo para nosotros.

A través del llanto, la sonrisa o conductas rudimentarias nos vamos relacionando con el mundo y el resto de seres humanos. Así podemos afirmar, que nuestras emociones configuran nuestro paisaje físico, mental, anímico y social.

Además, las emociones también funcionan como indicadores de nuestro interior. Por eso, un consejo cuando sintamos una emoción es preguntarnos: ¿para qué me sirve esta emoción?

article_13855458463

¿Por qué es importante educar en emociones?

Las emociones nos aportan información sobre nuestra relación con el entorno. Experimentamos alegría o satisfacción cuando las cosas nos van bien, y tristeza o desesperanza, cuando sucede todo lo contrario, como que experimentemos pérdidas o amenazas.

Cada vez que experimentamos una emoción, podemos crear pensamientos acordes a ésta, interviniendo además nuestro sistema nervioso como el preparador del organismo para la mejor respuesta.

Las emociones son como un sistema de alarma que se activan cuando detectamos algún cambio en la situación que nos rodea; son recursos adaptativos que los seres humanos presentamos, y que dan prioridad a la información más relevante para cada uno, activando así diferentes procesos que nos permitirán dar una respuesta.

En la infancia, experimentar emociones positivas con frecuencia, favorece el posible desarrollo de una personalidad optimista, confiada y extrovertida, sucediendo lo contrario con la vivencia de emociones negativas.

Así una adecuada educación emocional, permitirá adquirir destrezas para el manejo de los estados emocionales, reducir las emociones negativas y aumentar en buena medida, las emociones positivas.

En este sentido, podemos mencionar por ejemplo, el saber resolver de manera asertiva los conflictos, encajar una frustración a corto plazo a cambio de una recompensa a largo plazo y manejar nuestros estados de ánimos para motivarnos.

12736

Beneficios de la educación emocional

Una buena educación emocional conlleva todo un proceso de aprendizaje en el que se va construyendo la visión del mundo, de nosotros mismos y cómo nos manejamos.

Además cada experiencia que vivimos tiene un tono emocional, agradable o desagradable. Con un desarrollo adecuado de las emociones podremos:

-Recuperarnos antes en el tiempo de la experimentación de emociones negativas.

?Adoptar una actitud positiva ante la vida.

-Ser más optimistas, pero no en exceso.

?Saber expresar nuestros sentimientos.

-Tener una autoestima realista.

-Presentar capacidad de cooperación y una buena resolución de conflictos.

mario-benedetti-nos-ensec3b1aron-desde-nic3b1os-cc3b3mo-se-forma-un-cuerpo-sus-c3b3rganos-sus-huesos-sus-funciones-sus-sitios-pero-nunca-supimos-de-quc3a9-estaba-hecha-el-alma

 

Mis hijos, los tuyos… y nosotros

“Cuando dos personas separadas y con hijos se enamoran, se forma una nueva familia psicológicamente compleja cuyo equilibrio depende de como gestionen los celos y la autoridad con los niños”.

Evita errores:

  • No te excedas intentando conquistar a la hija de tu compañero. Ni demasiado colegas, ni demasiado distantes; no la compres con regalos.
  • Tienes que explicarle que en la casa de su madre puede hacer lo que quiera, pero que en tu casa tiene que comportarse de otra forma.
  • Hay que evitar ser impaciente. Es necesario saber esperar. Respeta el tiempo necesario para que la niña o el niño se adapten a ti y lleguen a adoptarte.

“Al final, el niño comprenderá que puede querer a la compañera de su padre”.

padre-hijo-familia

Os dejamos otro de los interesantes artículos que hemos encontrado y que esta escrito por la psicóloga Isabel Menéndez, pincha aquí para ver el artículo completo.

El cole no es igual para todos

“A cerca del 15% de los alumnos les resulta complicado aprender a leer, escribir, hablar, calcular… Pero sus dificultades no tiene por qué ser la puerta de entrada al fracaso escolar si se actúa a tiempo”.

“La angustia de los padres agrava la situación porque retroalimenta lo que ocurre. ¿Cómo actuar desde casa?

  • Acudir a un especialista ante los primeros indicios del problema.
  • Asumir las dificultades que muestra el niño: entender cómo se manifiestan hará comprender mejor cómo actúa y se siente.
  • Ajustar las expectativas respecto a lo que puede y no puede o le cuesta hacer: una vez asumido el problema del niño, los padres sabrán en qué tareas han de exigirle y en cuales deben rebajar sus expectativas.
  • Valorar sus puntos fuertes: que el niño tenga problemas de aprendizaje no significa que no pueda destacar en otras cosas.
  • No poner la lupa en el error: focalizarse en todo lo que el niño hace correctamente.
  • Tener paciencia a la hora de hacer los deberes: puede ser un momento de conflicto. Es importante no perder los nervios y saber cuándo ceder el control al miembro de la pareja más paciente.
  • Estimular las áreas deficitarias: pero siempre ajustando el nivel a las necesidades del niño y con el asesoramiento del especialista que esté trabajando con él”.

Nos ha parecido muy interesante lo que nos cuenta la redactora Beatriz González , lo que os escribimos aquí es solo una parte, si os interesa podéis leer el artículo completo pinchando aquí.

Jugamos con linternas

Nuestros pequeñitos de 2 años, han estado jugando con linternas y se lo han pasado pipa, han iluminado a sus compañeros, al suelo, al techo, a los cristales, a las tortugas… Todo es diferente cuando las cosas se miran con otra luz.

linternas4 linternas1 linternas2 linternas3

Hemos encontrado un artículo hablando de esto en el periódico que os puede servir de ayuda, pincha en la pregunta y os llevará al enlace: ¿Cómo enseñar a los niños a perder el miedo a la oscuridad?

CUIDADÍN

Os dejamos este breve artículo que encontramos en el periódico y el cual compartimos.

“El WhatsApp de las mamás de clase”

“En un asilo preguntaron a los ancianos de qué se arrepentían. La respuesta más repetida fue haber hecho más lo que se esperaba de mí en vez de lo que yo pensaba que tenía que hacer.

A las 6.28 h de la mañana y suena el WhatsApp del grupo de clase, una madre explica que su hijo tiene fiebre y pregunta si alguien más está enfermo. No entiendo el objetivo de la consulta, y menos a esas horas. A la 1.12 h de la noche, otra pregunta: si llevarán cantimplora o botella de agua a la excursión del día siguiente. Si todos los niños van igual, dice que se quedará más tranquila. Necesita seguridad, que alguien le diga cantimplora para llevar cantimplora. Parece ser que lo que opinen o hagan los demás nos ocupa más que hacer una simple pregunta: ?Hijo, ¿tú qué quieres llevar, botella o cantimplora??.whatsapp-venyveras

Mensajes banales, inacabables felicitaciones, consultas triviales sobre dónde comprar algo? es como si no tuviéramos amigas a quien preguntar o familia que nos felicite. ¿O tal vez es que ­necesitamos reconocimiento y sentirnos prota­gonistas?

Los mensajes para conseguir los deberes del día muestran la sobreprotección que hay detrás, y cómo estamos enseñando a nuestros hijos una útil habilidad: la irresponsabilidad. Y algo tan dulce como un cumpleaños de un niño de cinco años se convierte en generador de desavenencias y malestar, pues es obligatorio invitar al conjunto de la clase, lo cual provoca perplejas situaciones.

Las madres me dicen que el grupo es una ­pesadilla y detecto miedo cuando les pregunto por qué no se van. ?Porque me criticarán?, ?porque es como salirte de la clase?. Ya, pero es que a la clase van vuestros hijos, no vosotras. Atrevámonos a decir lo que pensamos y regalémonos una cuestión, qué querríamos contestar cuando seamos ancianos y nos pregunten: ¿de qué te arrepientes?”